domingo, 28 de febrero de 2010

Mojado

Empacó un par de camisas,
un sombrero
Su vocación de aventurero,
seis consejos,
siete fotos,
mil recuerdos

Empacó sus ganas de quedarse,
su condición de transformarse,
en el hombre que soñó
y no ha logrado

Dijo adiós con una mueca
disfrazada de sonrisa
y le suplicó a su Dios crucificado en la repisa
el resguardo de los suyos

Y perforó la frontera,
¿cómo pudo?

Si la luna suave se desliza
por cualquier cornisa
sin permiso alguno.

Porque el mojado precisa
con probar con visas
que no es de neptuno.

El mojado tiene ganas de secarse
el mojado esta mojado por las lágrimas que evoca la nostalgia,
el mojado, el indocumentado
carga el bulto que el legal no cargaría
ni obligado.

El suplicio de un papel lo ha convertido en fugitivo,
y no es de aquí porque su nombre no aparece en los archivos,
ni es de allá porque se fue.

Si la luna suave se desliza
Por cualquier cornisa
Sin permiso alguno.

Porque el mojado precisa
con probar con visas
que no es de neptuno.

Mojado
sabe a mentira tu verdad
sabe a tristeza la ansiedad
de ver un freeway y soñar con la vereda
que conduce hasta tu casa.

Mojado, mojado de tanto llorar
sabiendo que en algún lugar
espera un beso haciendo pausa
desde el día en que te marchaste.

Si la luna suave se desliza
por cualquier cornisa
sin permiso alguno.

Porque el mojado precisa
con probar con visas
que no es de neptuno.

Si la visa universal se extiende
el día en que nacemos
y caduca en la muerte,
¿por qué te persiguen mojado
si el cónsul de los cielos
ya te dio permiso?



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