domingo, 28 de febrero de 2010

La granja

Si la perra está amarrada,
aunque ladre todo el día,
no la deben de soltar,
mi abuelito me decía:
que podrían arrepentirse
los que no la conocían.

Por el zorro lo supimos,
que llegó a romper los platos
y la cuerda de la perra
la mordió por un buen rato
y yo creo que se soltó
para armar un gran relajo.

Los puerquitos le ayudaron,
se alimentan de la granja,
diario quieren más maíz
y se pierden las ganancias
y el granjero que trabaja
ya no les tiene confianza.

Se cayó un gavilán,
los pollitos comentaron
que si se cayó solito
o los vientos lo tumbaron,
todos mis animalitos,
por el ruido se espantaron.

El conejo está muriendo
dentro y fuera de la jaula,
y a diario hay mucho muerto
a lo largo de la granja
porque ya no hay sembradíos,
como ayer con tanta alfalfa.

En la orilla de la granja
un gran cerco les pusieron
para que sigan jalando
y no se vaya el granjero
porque la perra no muerde,
aunque él no está de acuerdo.

Hoy tenemos día con día
mucha inseguridad
porque se soltó la perra,
todo lo vino a regar
entre todos los granjeros
la tenemos que amarrar…


No hay comentarios:

Publicar un comentario